Víctor Mora, portavoz del grupo municipal socialista, ha valorado lo ocurrido en el pleno celebrado el día de ayer. Ayer asistimos a un nuevo pleno en el que Carmen Álvarez y los pocos militantes de Izquierda Unida que le quedan, volvieron a reventar el pleno una vez más. Llevamos muchos plenos al que acuden militantes de izquierda unida que se dedican a increpar e insultar a los vecinos y vecinas que asisten como público y sobre todo a los concejales de la oposición, sin que la alcaldesa les llame la atención ni tome medidas. Ayer el enfrentamiento de estos provocadores se produjo con los representantes de los trabajadores municipales tienen una opinión distinta a ella.
Esta costumbre también provoca que los colectivos no puedan acceder al pleno, ya que ocupan los asientos para que no puedan entrar. Ayer el club deportivo de halterofilia se tuvo que quedar fuera a pesar que desde el Grupo Socialista se había presentado una propuesta para que la sala de halterofilia construida en el polideportivo a cargo de una subvención de la Diputación de Cádiz, y que hace más de nueve meses que está finalizada, se ponga en funcionamiento y se ceda el uso al club para que este deporte siga creciendo en nuestra ciudad. Esta sala sigue cerrada por un capricho de Carmen Álvarez para castigar al deporte sanluqueño.
Y parte de este castigo y estos caprichos de Carmen Álvarez están teniendo consecuencias muy importantes para las hermandades de Sanlúcar. Eso de esconderse y no llegar a acuerdos con los trabajadores municipales y con la policía local para garantizar la seguridad en la ciudad, diciéndoles a los hermanos mayores que salgan a la calle sin autorización del delegado de fiestas y seguridad ciudadana, ya está teniendo sus consecuencias, ya que una de nuestras hermandades ha recibido la notificación de una sanción de más de 30.000 €.
